ad_970

Amor y sexo

El amor (y la infidelidad) en los tiempos de las Apps Parte 2

Por  | 

Hoy por la mañana mientras miraba las noticias escuché una frase fantástica que va muy de acuerdo a esta parte de mi estudio antropológico sobre las aplicaciones para las relaciones personales: “Los únicos hombres fieles que existen, son los fieles difuntos”.

Claro, no sólo los hombres pueden ser infieles, también las mujeres y más cuando entre la clandestinidad del internet, algunos aprovechan el ‘match’ o ‘crush’ para el desestrés del día a día.

Mientras escarbaba el catálogo de caballeros en Tinder pude ver algunos que su primer foto para impresionar o ligar era nada más y nada menos que… ¡la de su boda!, o la bonita foto en pareja.

Pero nada de esto tiene sentido si no les voy a contar la mejor historia de hombres curiosos con pareja que me encontré en Tinder, y por la cual soy la bruja malvada del cuento o la puta que coqueteó con un hombre que tiene novia.

Resulta que un día mientras hacíamos work lunch mis amigas y yo, me puse ‘a ver qué miraba en el Tinder’ y ¡que me voy encontrando al novio de una compañera!

Para ser certeros, nunca lo había visto en persona al sujeto en cuestión, pero como a la compañera la tenía en Facebook, pues siempre sus posteos eran dedicados al ‘MEJOR NOVIO DEL PLANETA’, el cual me acababa de encontrar en la app.

¿Qué hice?… pues grité y se lo dije a mis amigas, las cuales me dijeron: “dale corazón a ver qué pasa” (sí fue así no se hagan, diablillas). Y pues yo soy bien obediente así que le di Like, y en segundos, Tinder me dijo: “It’s a Match! Fulanito y tú se gustan”.

Y así inició todo, en una plática en la cual comencé diciéndole que creía conocerlo, pero que no estaba segura, luego mis amigas que le dijera esto y aquello, mientras decíamos que era un cabrón por tener novia y estar buscando ‘algo’ en Tinder.

¿Qué te parece si vemos películas?, fue la pregunta comprometedora que me hizo, seguida por ¿tienes roomies?, mi respuesta fue sí, sí tengo. Yo le pregunté que si él tenía y me contestó que también tenía, “pero que se iban”. Atentos, tanto mis amigas como yo sabíamos que este tipo vivía con nuestra compañera, y comenzamos a blasfemar.

Culminamos en que veríamos películas en su casa… sí, el viejo truco de ‘ver películas’, y yo me chupo el dedo ‘Fulanito’.

La verdad no pude con eso, la chica me caía muy bien, a mi ver era una buena mujer y muy inteligente. Al día siguiente le dije la neta, que conocía a su novia y que desde el principio sabía quién era y que sólo estaba viendo hasta dónde iba a llegar, a lo que él así quitadooote de la pena me dijo –“Ay no, no pasa nada, estoy en Tinder porque estoy viendo cómo funciona la aplicación”, también sabíamos que era arquitecto, osea, nada que ver con informática, diseño de app’s ni nada de eso, pero le otorgo el beneficio de la duda. Yo le comenté que pues ni me interesaba cuál era su coartada, ya que la novia no era mi amiga, ni tampoco iría con el chisme a decirle, ya saben, esas cosas siempre resultan mal.

Así que, le dije que no le diría nada a su novia pero que se fijara a quién le daba match ya que en una de esas se topaba con alguna que sí fuera amiga de su novia y entonces sí, la cosa se pondría fea.

Después de eso, la novia me eliminó de Facebook, luego me volvió a pedir una solicitud de amistad a la cual yo acepté porque nunca pensé que el novio, que además de mala coartada le dijera algo.

Hasta el momento, no sé qué fue lo que el novio cobarde le dijo, no me interesa mucho, sólo les puedo decir que la compañera no me habla, me ignora y seguro cada que me mira no me ha de bajar de z…a.

Y bueno, después me encontré a dos que tres casados, un excompañero que me explicó que estaba en Tinder para ‘vender’, otro que de plano sí me dijo que era un cabrón y que buscaba amantes.

Su historia es muy interesante, ya que al momento somos amigos y me muestra esa otra cara de Tinder, la de la clandestinidad y las citas en secreto a los moteles, de esas que al salir ‘ni te conozco, ni te he visto en la vida’…

¿Cómo ven? ¿Quieren saber más?

 

—-

Sigue a Fátima Flores en su blog “Sin temor ni juicio“.
“Sinaloense refugiada en el DF. Community manager, periodista nota roja, editora web, fotógrafa curiosa, loca pero guapa”

(Visited 157 times, 1 visits today)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>